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Efectos de las navidades en nuestros gatos
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| Durante las fechas que están a punto de concluir, todos cambiamos nuestros hábitos, en mayor o menor medida, especialmente en lo que se refiere a la alimentación. Lamentablemente, es posible que nuestros gatos, tan cercanos a nosotros, también lo hayan experimentado.
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Comprendemos que sus caritas de súplica y sus gestos insistentes son muy difíciles de pasar por alto y algún que otro “premio” haya acabado en su barriga. Sin embargo, vamos a repasar con vosotros las cuestiones alimentarias más importantes que se ven afectadas por este cambio de hábitos.
En primer lugar, quizá lleguemos tarde porque ya lo hayáis experimentado, los trastornos más inmediatos a los que están expuestos con un desequilibrio en su dieta son los gastrointestinales. Por supuesto, éstos pueden tener mayor o menor gravedad, ya que no es raro que tengan heces más blandas, vómitos y diarreas porque les sienta mal el alimento extra o un empacho por comer demasiada cantidad.
Sin embargo, estos trastornos pueden ser extremadamente graves. A este respecto, es fundamental dejar fuera de su alcance los restos de nuestra comida, especialmente si son huesos pequeños, ya que su ingestión puede producir una perforación gastrointestinal o, peor aún, la muerte por asfixia. |
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Otro de los riesgos derivados de darles una dieta desequilibrada es el sobrepeso, que cuando supera el 30% es considerado obesidad. Hoy día está catalogada como una enfermedad, por lo que su control debe ser supervisado por un veterinario, fundamentalmente para evitar el efecto rebote, ya que el gato que adelgaza sin un control adecuado puede acabar cogiendo incluso más peso del que tenía en un principio.
Tienes más información sobre este tema en nuestro vídeo de Youtube. |
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Hasta aquí hemos visto en qué medida puede afectarles los cambios en su dieta, muchos de ellos fáciles de apreciar. Sin embargo, no siempre nos damos cuenta del estrés que producen en ellos estos días. Así, uno es el que se deriva de los viajes a casa de familiares, que puede ser desconocido para el gato, o la visita de éstos a casa para la celebración. También está la presencia de ruidos intensos, tanto de los petardos como de la música, la televisión, nuestros gritos y cánticos, etc.
Por ello, ¡cuanto antes recuperen la normalidad en sus costumbres, mejor! A partir de ahora, sólo su alimento adaptado y sus rutinas cumplidas con rigor.
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